En mi casa siempre la misma historia: cada dos por tres se descompone el lavarropas. Viene el hombre, lo arrgla, mi mamá dice qué barbaridad ud., cada vez me cobra más, y el otro contesta qué quiere señora? como andan las cosas..., y terminan los dos hablando de lo mal que está todo.
La cuestión es que cada vez que me pongo ropa limpia, siento como que ando por ahí toda vestida de crisis.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario